martes, 22 de marzo de 2011

Justa recompensa

"El primer efecto del trabajo parcelario después de la depravación del alma consiste en la prolongación de las sesiones de trabajo, que crecen en razón inversa a la suma de inteligencia gastada...Pero como la duración de las sesiones de trabajo no puede excederse en dieciséis a dieciocho horas por día, desde el momento en que la compensación no pudiera hacerse sobre el tiempo, se hará sobre el precio, y el trabajo disminuirá. Lo que es cierto y lo que tratamos simplemente es hacer notar que la conciencia universal no incluye en el mismo tiempo el trabajo de un capataz y la faena de un peón. Resulta, pues, necesaria la reducción sobre el precio de la jornada, de suerte que el trabajador, después de haber sido afligido en el alma por una función degradante, no deje también de ser herido en su cuerpo por la modicidad de la recompensa."

Karl Marx
Miseria de la Filosofía

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